El panettone suele comprarse para un día concreto y acabar en la mesa entre muchos otros platos. Una vez en casa, conviene saber dónde dejarlo y qué hacer cuando llega el momento de abrirlo. Estas indicaciones se basan en nuestras fichas de producto; la etiqueta de cada unidad es la referencia definitiva.
Antes de abrirlo

Guárdalo en un lugar fresco y seco, entre 15 y 20 °C, como indican nuestras fichas de producto. La bolsa de conservación protege el panettone hasta que vayas a servirlo. Mira siempre las indicaciones y la fecha de consumo preferente de la etiqueta de la unidad que recibas; son las que corresponden a ese producto concreto.

Si lo has elegido con lata, recuerda que la presentación incluye la bolsa de conservación dentro. La lata es parte del regalo y ayuda a presentarlo, pero las instrucciones del envase del alimento siguen siendo la referencia para guardarlo.
Cuando llega a la mesa

Abre la bolsa cuando vayáis a comerlo y corta las porciones que necesitéis. El de chocolate de origen Brasil deja ver la miga y sus escamas de chocolate sin cobertura por fuera. En el de chocolate con naranja encontrarás la naranja confitada. Si has elegido una opción añadiendo botes de salsa, déjalos en el centro de la mesa. La experiencia es mucho mayor probando el panettone con y sin salsa.

Si queda panettone
Vuelve a cerrar bien la bolsa y mantenlo en el lugar fresco y seco indicado en el envase. Para decidir hasta cuándo consumirlo, sigue la información de la etiqueta y cualquier indicación adicional que aparezca para el producto una vez abierto. Si tienes dudas sobre una unidad concreta, consúltanos con la etiqueta a mano.
El mejor consejo es sencillo: no esperes a que termine toda la comida para sacarlo. Una porción con café, o junto a una de nuestras cremas, también puede ser el momento para abrirlo. En la colección de panettones puedes ver los sabores; en la de cremas y salsas, los tarros que hemos preparado para acompañarlos.



